
El final de la película
Desde niño he sido un gran amante del cine y si me preguntaran qué es lo más molesto que puede suceder en un teatro cuando se ve una película, por encima de la desconcentración que puede lograr alguien que cuente cada escena a su compañero del lado, o el ruido insoportable de la bolsa de crispetas, está el hecho de tener que salirse para ir al baño y perderse un trozo de la trama para tener que llegar luego a preguntar qué pasó. Por eso prefiero no tomar nada antes de entrar a la sala de cine para no causar efectos indeseados e inevitables en mis riñones.